Pedí un decant porque todo el mundo hablaba maravillas de Alexandria II, pero no me esperaba esto. Desde que lo probé me dejó con la boca abierta. Es como si mezclaras lujo, calidez y elegancia en una sola fragancia. Se siente caro, complejo, pero sin ser pesado ni empalagoso. Lo usé en la tarde y al día siguiente todavía lo sentía en mi chamarra. Me preguntaron dos veces qué traía puesto. El decant llegó perfecto, sin derrames y con buen atomizador (odio cuando eso falla). Definitivamente quiero el frasco completo, pero mientras, este decant me tiene encantado.